IFC ha diseñado un modelo de enseñanza y aprendizaje que aplica las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para facilitar la formación no presencial de los profesionales, sin limitaciones de tiempo o por cuestiones geográficas.
Este modelo se caracteriza por situar al estudiante como centro de referencia de los diferentes elementos que se ponen a su disposición con el objetivo de proporcionarle los recursos necesarios para compatibilizar su vida laboral y familiar con la voluntad de mejorar sus competencias.
El modelo persigue facilitar una formación caracterizada por ser personalizada, compartida, flexible y acompañada.
El estudiante es el principal responsable de su proceso de aprendizaje, gestionará su tiempo disponible y planificará los momentos de aprendizaje, organizará el estudio y las actividades a desarrollar según su estilo de aprendizaje, decidirá los momentos de conexión al campus virtual,...
Para ello y en base a nuestra experiencia, ponemos a su disposición una serie de figuras y recursos que interactuan para facilitarle este proceso (consultor, tutor, materiales didácticos, plan docente, plan de aprendizaje) en el marco del campus virtual.
Estos recursos se ven complementados por los diferentes servicios de apoyo de IFC como los de Secretaría académica, Coordinación académica y Asistencia técnica.
El modelo no presencial de IFC contribuye a optimizar el tiempo y el esfuerzo del alumno, que tiene un rol más activo y participativo durante todo el proceso formativo al poder administrar él mismo su ritmo de estudio dentro de un calendario establecido.
Hacer compatibles los intereses personales de cada estudiante con sus actividades cotidianas es una de las ventajas que ofrece el modelo educativo.
|